miércoles, 9 de abril de 2014

Cinco años contando secretos

Así, como quien no quiere la cosa, hoy nueve de abril hace cinco años que nació Los Secretos de Eva. Recuerdo perfectamente cuando comenté mi idea durante la comida del Domingo; después de un silencio incómodo que se podía interpretar como: "No entendemos ni una palabra de lo que nos estás contando y además no nos interesa nada", mi padre me preguntó:
 
"¿Pero eso da dinero?"
 
No quiero ser dura con él porque con el tiempo se ha convertido en ferviente admirador de todo lo que escribo, pero sí me gustaría contestar a su pregunta.
 
No, papá, sigo igual de pobre que hace cinco años pero este blog me ha dado experiencias que el dinero no puede comprar. Hay cosas que no tienen precio como que un artista me diga que le he alegrado el día por hablar de su exposición, que alguien que te acaban de presentar te diga que conoce el blog y lo sigue desde hace años, que haya niños que se niegan a irse a la cama sin antes escuchar por enésima vez mi historia de Copito y sobre todo, que uno de vosotros elija hacer click y dedicar unos minutos a leerme de vez en cuando.
 
No, contar Secretos no da dinero, pero sí muchas satisfacciones.
 
Gracias por su atención y sigan visitando Los Secretos de Eva ; )

lunes, 31 de marzo de 2014

Esto promete: Dejando atrás la realidad

Esta semana nos vamos de inauguración con Rafael Fernández, que durante todo el mes de abril mostrará su trabajo fotográfico sobre Tokyo, "Dejando atrás la realidad" en la galería El Arte de lo Imposible de Gijón.

Este proyecto, que fue objeto de una charla coloquio en el Museo del Pueblo de Asturias el pasado mes de febrero, ha  sido seleccionado para participar en Defoto 2013 y en la exposición "Colectiva Atlántica" en la Bienal Fotonoviembre de Tenerife.

Asimismo, una de las fotografías que componen la muestra fue seleccionada por el Certamen Nacional de Arte de Luarca 2013.

A partir del Viernes 4 de abril por fin podremos ver dieciocho de las instantáneas pertenecientes a esta serie. ¡No os lo perdáis!

+info: Rafael Fernández 
        Dejando atrás la realidad         
        Galería El Arte de lo Imposible          
        C/Jacobo Olañeta, 10         Gijón         
        www.elartedeloimposible.com

lunes, 17 de marzo de 2014

Manzana de Rubenimichi

Lo de tener un blog tiene sus ventajas, y una de ellas es que constituye un excelente escaparate para enseñarle a la gente las cosas que te gustan. Y de vez en cuando, tus allegados captan la indirecta y te regalan alguna de esas cosas, como me ocurrió en mi último cumpleaños.
Uno de mis regalos favoritos fue esta manzana de cerámica de Talavera diseñada por Rubenimichi que había fichado en La Fábrica este verano y que mi fan número uno escogió para mí en un alarde de originalidad, a quién más se le podría ocurrir regalarle una manzana a Eva...
En palabras de los propios artistas, la manzana es un elemento "muy Rubenimichi", que ya aparece en algunas pinturas pinturas de su exposición "Mágico" en la Fresh Gallery simbolizando eternidad, amor e incluso lujuria dependiendo del contexto; por eso decidieron hacerle un homenaje en forma de figura de cerámica. 
No era ésta la primera vez que colaboraban con el Centro Cerámico de Talavera. Allá por el año 2008, justo cuando los tres artistas empezaban a plantearse producir algo en cerámica, un formato que siempre les ha interesado como coleccionistas, llegó la invitación de este taller. Casualmente buscaban artistas jóvenes para participar en una exposición con la que celebraban el quince aniversario de esta empresa.
De inmediato aceptaron el desafío de reinterpretar la cerámica tradicional haciendo algo propio pero respetando a la vez el trazo, estilo y colorido que la caracterizan; así surgieron las primeras piezas y así han continuado trabajando conjuntamente durante estos seis años coincidiendo con un resurgir del mundo de la cerámica y un acercamiento por parte de la gente joven a este tipo de arte.
Cada una de las piezas producidas para Rubenimichi en el Centro Cerámico de Talavera pertenece a una edición limitada, numerada y pintada a mano en el taller.

sábado, 8 de marzo de 2014

Sushi para principiantes

En lo que va de semana me han recomendado al menos tres sitios en Asturias para tomar sushi. Está claro que la cocina japones cada día triunfa más en occidente.
Y es cierto que hay restaurantes donde lo preparan muy bien; aun así no hay semana en que no recuerde con nostalgia mis cenas buenas, bonitas y baratas de Tokyo.
No es que sea una experta en pescado crudo ni nada de eso, pero en España ya había probado alguna vez los tipos más comunes de sushi:
El nigiri, compuesto por un lecho de arroz con un trozo de pescado encima, a veces condimentado con alguna salsa
 y el maki que se sirve envuelto en un rollo de algas. Cuando el pescado no lleva arroz se llama sashimi.
La forma más fácil y económica de probarlo in situ es acudir a un kaiten-zushi, que es un bar de autoservicio con una barra giratoria alrededor de la cual se sientan los comensales.
Es frecuente que haya que guardar cola antes de cenar; en algunos establecimientos tienen una hilera de sillas para que el público espere su turno, como si estuvieses en la consulta del dentista. 
Y cuando el primero de la fila se levanta, todos se mueven un sitio para ocupar la silla contigua y dejar la última libre, parece el juego de la silla, una de esas peculiaridades que hacen único un país.
Una vez acomodado en la barra, escoger el menú es muy fácil, sólo tienes que coger los platos más apetitosos que vayan pasando y una vez terminados, ir apilándolos a un lado para que el cajero pueda hacer su cálculo de la cuenta.
O sea, el mismo sistema que se utiliza para los pintxos en las tabernas vascas. Y al igual que allí, dependiendo de los ingredientes, hay diferentes precios que a veces están indicados en el mismo plato o tienen un código de colores.
A mí me gusta dejarme llevar por mi intuición y como todos los pescados me gustan no me importa no saber qué estoy comiendo exactamente, pero para los más quisquillosos, hay unas cartas con las fotos y  nombres de cada producto en japonés y en inglés. 
Resulta muy útil, no sólo para saber qué es cada cosa, si no también para pedirle al itamae alguna variedad especial que no encuentres en la barra y te apetezca probar, en un minuto lo tendrás listo.
Si alguna vez vais a un restaurante de este tipo, os recomiendo sentaros lo más cerca posible del cocinero, es un verdadero placer ver la limpieza y la destreza con la que manipulan el producto.
Los kaiten zushi son lugares muy informales, donde se reúne la gente joven o familias con niños pequeños, el equivalente a tomarse unas tapas en nuestra tierra.

En sentido estricto ni siquiera se considera una comida completa, sino más bien un acompañamiento para la bebida o un entrante y hasta está permitido comerlo con las manos.

No obstante, conviene observar cierto "protocolo" para no hacer el ridículo a la hora de visitar uno de estos sitios. A mí, personalmente, la primera vez me descolocó ver todos esos cacharritos frente a mí sin saber qué contenía cada uno.
Poco a poco, observando a los otros comensales ves que la cajita alargada contiene palillos, vas aprendiendo a condimentar el sushi con salsa de soja y wasabi e incluso te sirves tú propio té sin montar una escena en plan Mister Bean como hice yo.
 
No os riáis,que la cosa tiene su intríngulis...Primero hay que coger una taza de las que del estante de arriba, luego hay que llenarla en el grifo de agua que tienes delante, os advierto que sale hirviendo.En una de las cajas cuadradas encontraréis té verde en bolsitas o bien en polvo, en ese caso se echa un poquito en la taza y se remueve con los palillos. El té es cortesía de la casa, no hay que pagarlo, y exceptuando los extranjeros es raro ver a nadie pidiendo ninguna otra bebida. Huelga decir que el "cañón"de cerveza Sapporo que sale en la foto, es mío.
En cuanto a las especialidades de sushi, no os recomiendo ninguna en concreto porque merece la pena probarde todo sin prejuicios: calamar, pulpo, langostino, salmón, california rolls, todos están buenísimos. Además el arroz tiene un toque de vinagre y wasabi que le da un sabor muy particular.














Lo que más rabia me da es tener que ir tan lejos para tomar atún rojo español bien preparado y a un precio razonable.
No obstante, hasta que pueda volver a comer sushi en Japón, me animaré a probar todos esos sitios que me habéis recomendado. ¡Gracias!

viernes, 28 de febrero de 2014

Alberto de las Heras

Bonito ¿verdad? Yo no me canso de mirarlo y eso que lo veo todos los días desde hace justo un año, que es el tiempo que lleva colgado enfrente de mi sofá.
Me acuerdo de la fecha porque me lo compré el día de los enamorados. Sé que es demasiado tópico eso de tener un flechazo en San Valentín, pero a mí me ocurrió el año pasado con la obra del pintor e ilustrador Alberto de las Heras.
Y además ocurrió de forma totalmente casual. Estaba pasando unos días en Madrid en casa de unos amigos y Marina nos invitó a visitar "Germania", una exposición dedicada al Berlín de la época nazi que se inauguraba en la galería donde trabajaba.
Decidimos acercarnos porque la galería en cuestión era la Fresh Gallery, en Coronel Aranda, 5,donde han expuesto artistas a los que admiro como Juan Gatti, Artefacto o Rubenimichi. 

La exposición de Alberto de las Heras (Cruces, Barakaldo 1973) me fascinó desde el primer momento no sólo por su talento artístico si no también por la elegancia que destilaba y por coincidir al cien por cien con mis referentes estéticos.
Todos estamos de acuerdo en que el Tercer Reich nunca debió existir, pero también debemos admitir que en lo que a estética se refiere, dio buenos frutos y aún hoy admiramos la arquitectura, la escultura y la moda de aquella época.
Con esta excusa de las Heras nos presentaba espacios arquitectónicos del Berlín de la época, mujeres glamurosas y un imaginario inventario de objetos preciosos confiscados a los judíos.
 

En palabras del propio autor "Germania nació de una imagen que me vino a la cabeza, que era la vista aérea nocturna de Berlín, de ahí se fue desarrollando todo el concepto y el fondo del proyecto, lo importante de ese periodo y no sólo en Alemania es que fue una época fundamental en la historia de occidente y que explica muchas cosas del mundo tal y como lo conocemos ahora".
Como a la mayoría de los artistas, a Alberto le cuesta definir su estilo, reconoce múltiples influencias de las que considera que ha sacado su sello personal. Entre ellas hay desde pintores de la Inglaterra victoriana hasta ilustradores de principios del siglo XX, pasando por el Barroco.


Artistas Pop, vanguardias Europeas, Art Deco, arte religioso Hindu, chino o egipcio, todo puede llegar a ser fuente de inspiración para este ilustrador. 
El autor considera que "en mis obras casi siempre hay una vinculación espacial con un entorno arquitectónico, ya sea real o imaginario, en otros trabajos hay más un desarrollo narrativo y eso tiene que ver con las influencias cinematográficas que también son muy importantes para mi".


De las Heras recuerda haber dibujado desde siempre, expresarse con el lápiz siempre ha sido más fácil que hacerlo por escrito o de palabra.
Aunque él ha aprendido a dibujar y pintar de forma autodidacta considera que la formación académica puede constituir un valor añadido. En su caso, la observación de los artistas clásicos ha supuesto la mejor escuela.
Igualmente se considera clásico en cuanto a las técnicas, principalmente lápiz y papel, ocasionalmente acuarela; materiales que le permiten tener una relación directa y real con la obra. A de las Heras no le va el mundo virtual o inmaterial, necesita mantener el contacto físico con lo que está haciendo si depender de tecnologías ajenas al proceso mismo.


En cuanto a cómo comenzó a trabajar con La Fresh Gallery, desde donde lleva desde los inicios de la galería, Alberto nos explica: "A Topacio (copropietaria de la Fresh Gallery)  la conozco desde antes de que abriese la galería, pero ella no me relacionaba con mis dibujos ni yo a ella con el mundo de las galerías. A raíz de mi expo en "La Casa de la Carne" de Carlos Diez y en "Mad is Mad" acabé exponiendo con ellos cuando se inauguró la Fresh Gallery."

El artista, que también ha expuesto en Bilbao, Valencia y Berlín, se considera un privilegiado por tener una galería fija donde exponer y vender. Confiesa que dedicarse al arte en Madrid, y aún más en provincias es una carrera de fondo, a veces agotadora.


Espero que como yo, os hayáis enamorado de la obra del creador de mi bonita gimnasta. Sólo me resta darle las gracias a Alberto de las Heras por el tiempo que me ha dedicado y por llevarnos a esos mundos a los que nos traslada con sus dibujos.

Hasta el próximo 28 de marzo podéis visitar "BIG" en la Fresh Gallery, la exposición con la que esta galería celebra su quinto aniversario y para la que han contado con Alberto de las Heras y otros habituales de la casa.
+info: http://albertodelasheras.blogspot.com.es/
          http://www.lafreshgallery.com/