jueves, 23 de abril de 2015

Vivian Maier, Chicago

Es curioso, si le hubieses preguntado hace diez años a cualquier erudito de la fotografía acerca de Vivian Maier, ninguno habría sabido contestar quién era; sin embargo hoy en día hasta una aficionada como yo conoce y admira su obra.
No sé si por suerte o por desgracia, a esta fotógrafa amateur la fama le llegó de forma póstuma. Digo que no lo sé porque, por lo poco que conocemos de su personalidad, intuyo que no habría disfrutado en absoluto del estatus de celebridad.
Hoy te voy a contar una historia real que parece de película. De hecho, es extraño que ningún productor se haya animado aún a llevarla a la ficción. Lo que sí tenemos es el documental "Finding Vivian Maier" (2013) que se ha llevado un buen número de galardones en diversos festivales.
Si no te importa voy a empezar este relato por el final, en el año 2007 cuando el fotógrafo norteamericano John Maloof, buscando documentación para un libro sobre Chicago, adquirió un extenso archivo fotográfico en una subasta.
El material, adquirido por menos de 400 dólares, procedía de un guardamuebles cuyo usuario había dejado de pagar el alquiler. Al principio no le dio mucha importancia a aquellos cajones llenos de tiras de negativos y carretes sin revelar. Como no le servían para su libro los dejó arrinconados e incluso llegó a vender algunos a través internet.
Menos mal que rectificó a tiempo y dándose cuenta del tesoro que tenía entre manos, se dedicó a preservarlo y clasificarlo. En una de las cajas halladas encontró un nombre escrito: Vivian Maier, lo tecleó en Google y el único resultado que le devolvió fue la esquela de una anciana de ochenta y tres años que había fallecido en Chicago sólo unos días antes. Corría el año 2009 y ya era demasiado tarde para conocer a aquella misteriosa mujer que dejaba tantas preguntas sin respuesta.
Con el tiempo Maloof consiguió recopilar más cajas con carretes, cartas y objetos personales de Maier, entre ellos su inseparable cámara Rolleiflex y se fueron revelando y positivando los cientos de películas que fue acumulando a lo largo de los años. 
Hoy sabemos que Vivian Maier nació en Nueva York en 1926 en el seno de una familia de refugiados judíos y pasó sus primeros años en Francia. En 1925 volvió a Nueva York, aunque la mayor parte de su vida la pasó en Chicago.
Aunque parezca increíble viendo la excepcional calidad técnica y artística de estas imágenes, Vivian Maier nunca fue fotógrafa profesional, pero jamás salía de casa sin su cámara y disparaba miles de fotografías de las cuales revelaba sólo una pequeña parte por falta de dinero. 
Siempre se ganó la vida como niñera de familias pudientes y sus niños la recuerdan como una especie de Mary Poppins que cuidaba de ellos como una madre. Alguna de las personas a las que cuidó la describen así: 
"Era socialista, feminista, crítica de cine y campechana. Aprendió inglés yendo al teatro porque le encantaba. Solía llevar chaqueta de hombre, zapatos de hombre y un sombrero grande. Estaba tomando fotografías todo el tiempo y luego no se las enseñaba a nadie."
Si hay algo que me fascina de Maier es que fue un espíritu libre al que nunca le importó nadar contra corriente en una sociedad donde el matrimonio, los hijos y la vida doméstica eran la meta de una mujer decente. Nunca se casó, vivió una vida solitaria e independiente e invirtió su pequeña herencia en  viajar sola por Oriente Medio, Asia y Sudamérica.
Desde que supe de la existencia de Vivian Maier, su historia me caló tan hondo que estaba segura de que nuestros caminos se juntarían en algún punto. Y así fue, hace unos meses conseguí visitar la exposición: "Vivian Maier's Chicago" que se muestra en el Chicago History Museum hasta Junio de 2017 y allí saqué estas fotos que muestran sólo un poco de su maravilloso trabajo.
Aunque al principio de su trayectoria Maier se inclinaba más por los paisajes campestres, con el tiempo fue desarrollando un estilo más personal y a partir de los años 50 se inclinó por la instantánea callejera coincidiendo con la adquisición de su cámara profesional de formato cuadrado. 
Desde ese momento se dedicó a retratar el ambiente de su ciudad y esta muestra representa una oportunidad excelente de ver cómo era Chicago y sus gentes en los años sesenta y setenta del siglo pasado.
Por si quedaba alguna duda de su talento, la exposición incluye una serie de contactos de sus carretes en los que se aprecia que no hay ni una sola "toma falsa"; cada una de sus imágenes es una obra maestra. ¿Cuántas fotos borras tú en tu cámara digital antes de conseguir el resultado que buscabas? Yo... ¡un montón, lo reconozco! 

+info: www.vivianmaier.com

viernes, 17 de abril de 2015

Casa Fermín, Oviedo

Me da un poco de vergüenza reconocer que, aficionada como soy al buen comer y estando tan cerca de mi casa, nunca había estado en Casa Fermín, a pesar de que con frecuencia había oído hablar maravillas de su servicio y su cocina. Así que hace algunas semanas nos fuimos el fotógrafo y yo a probar su menú degustación y juzgar por nosotros mismos.
La casa fundada en 1924 nació en el Fontán y después de pasar por diversas ubicaciones se asentó hace ya treinta y dos años en la calle San Francisco, a medio camino entre la Plaza de la Escandalera y la catedral de Oviedo. Un restaurante espacioso, clásico, muy del gusto ovetense, donde se intuye una clientela fiel de visita semanal sin que ello impida que al que llega de nuevas se le trate con idéntico mimo.
Al frente de la sala está María Jesús Gil, tercera generación de familia de hosteleros. Una magnífica anfitriona a la que no hace falta conocer para darse cuenta de que lleva este negocio en la sangre. Desde que entras por la puerta María Jesús te recibe con una sonrisa, está pendiente de ti como si fuera una madre: que si te parece bien la mesa en la que te han puesto, que si tienes problemas con el pescado crudo, que si hay algo que no te guste para sustituirlo por otra cosa en el menú... Es esa atención al detalle que distingue un restaurante de calidad de uno mediocre.
Tras los fogones tenemos a su esposo Luis Alberto Martínez. Si os interesa el tema de la restauración en Asturias seguro que ya lo conocéis, profesor de cocina en la Escuela de Hostelería y Turismo de Gijón y presente en numerosos eventos culinarios, Luis Alberto practica esa cocina que a mí tanto me gusta, la que respeta la materia prima y la tradición asturiana pero siempre con un toque de vanguardia que logra sorprenderte. Basta charlar un rato con él para darse cuenta de que no es de los que se duermen en los laureles, de que sigue investigando cada día y mostrando interés por lo que ocurre en el panorama gastronómico nacional y por lo que tienen que contar los cocineros más jóvenes.
Sin duda María Jesús y Luis Alberto son una de esas parejas que forman un gran equipo, pero ojito que ya ha llegado su hijo Guillermo para sumarse al proyecto, la cuarta generación de Casa Fermín. Con estas altísimas expectativas comenzaba mi visita y ya os adelanto que se cumplieron al cien por cien.
Para empezar, la carta de vinos me sorprendió gratamente por lo completa, sin descuidar las principales denominaciones españolas e incluyendo también un buen número de referencias extranjeras. Nosotros optamos por un caldo valenciano, Mestizaje crianza, elaborado por la bodega El Mustiguillo en el Pago El Terrerazo, Utiel con la variedad de uva bobal, una gran desconocida que merece la pena probar. Ya servido el vino comenzamos con el menú degustación:
Croqueta cremosa de jamón y caramelo de morcilla. No es que la morcilla me haga  mucha gracia, de hecho no la pruebo jamás y la detecto a kilómetros, sin embargo la textura y el sabor eran tan delicados que hasta yo tuve que rendirme y darle una oportunidad.
 Espuma de patata trufada y torto de maíz.
Ostra escabechada con agua de mar y fruta de la pasión. Me encantó la presentación en ese plato en forma de concha y la mezcla de dos sabores tan potentes.
 
Taco de salmón ahumado con yogur, aceite de vainilla y germinados. Aunque les gusta innovar e ir cambiando la carta, este plato siempre tiene que estar en el menú de Casa Fermín por deseo expreso de sus clientes. Su presentación hace que entre por los ojos, pero no eclipsa la magistral forma de trabajar el salmón que tienen en esta cocina. 
Tartar de atún rojo. Ya sabéis que lo mío con el atún rojo es un idilio, me enamoré de él en Tokyo y desde entonces no desaprovecho las pocas ocasiones de tomarlo que se me presentan y quiero recalcar que éste no tiene nada que envidiar al japonés.
Langostino en tocino ibérico con mini verduras y jugo de carne, fantásticas combinación de tierra y mar con una salsa deliciosa.
Setas salteadas con castaña y trufa Melanosporum. La elección es difícil pero si tuviese que votar el mejor plato del menú creo que sería éste que incluye tres de mis alimentos favoritos.
Salmonete de roca con quinoa de bellota. El pescado insuperable, en cuanto a la guarnición, era la primera vez que probaba la quinoa y me pareció un cereal interesante, me sorprendió que ni la intensidad del jamón consiguiese tapar su sabor.
Rabo de buey con cuscús de manzana y Ras Al Hanut, un plato muy especiado, de clara influencia marroquí; aunque la cocina de nuestros vecinos no es mi favorita y me suelen gustar más las partes magras del buey, reconozco que el plato funciona muy bien.
 Milhojas de yogur y vainilla con helado de frambuesa; se puede calificar de postre estrella, indescriptible, no diré más...
 Pastel de chocolate con manzana y helado de cuajada de oveja, que realmente sabía a leche de oveja.
Para rematar la comida unos Petits fours acompañando los cafés, bombón de roca de chocolate blanco y gominola de naranja.  Y con esto me despido  por hoy agradeciendo a María Jesús y Luis Alberto su buena acogida y su atención. Tendré que estar atenta para volver cuando cambien el menú...
Casa Fermín
C/ San Francisco, 8
Oviedo

jueves, 5 de marzo de 2015

En mi humilde opinión: cosmética (IV)

Como os prometí la semana pasada hoy vuelvo a dejar que os asoméis a mi neceser porque las cosas que funcionan ¡hay que recomendarlas!
1.-Me encanta probar nuevas marcas de productos para el pelo, pero al final siempre vuelvo a la línea REFLECTION DE KÉRASTASE, la del envase magenta para cabello teñido. El champú BAIN CHROMA CAPTIVE es muy hidratante, deja el pelo con cuerpo y fácil de desenredar. Me niego a pasarme una hora en la ducha poniéndome potingues para luego aclararlos, por eso el acondicionador CHROMA THERMIQUE sin aclarado es perfecto para mí. Se aplica en el pelo húmedo de medios a puntas y actúa cuando se le aplica el calor de las planchas o el secador. A mí me ayuda a tener las puntas más sanas y así poder espaciar un poco más los cortes de pelo. Ambos productos tienen un olor que me encanta y ayudan a que el color se mantenga más vivo entre tinte y tinte.
2.- Hace unos quince años que utilizo RON-QUINA KESMAR por recomendación de mi peluquera, pero mi padre ya despachaba ron-quina en los años cincuenta, cuando trabajaba en una botica; ahora lo encontraréis en droguerías y perfumerías. Quiero decir con esto que no es un crecepelo de buhonero que se pone de moda y luego desaparece. Si  este tónico capilar a base de quina y romero lleva tantos años en el mercado es porque cumple lo que promete. No hace milagros pero contribuye a la salud y la higiene del cuero cabelludo, lo que ayuda a fortalecer el pelo, frenar la caída y equilibrar la grasa. Si tenéis el cabello seco, como es mi caso, no os lo va a resecar más, simplemente notaréis la raíz más limpia. Se aplica justo después del lavado como lo harías con una ampolla anticaída.
3.- Aunque utilices una buena hidratante a diario nunca viene mal un poco de "magia" extra para las grandes ocasiones sobre todo como base debajo del maquillaje. En esas ocasiones utilizo algún sérum iluminador como éste de LIERAC, LUMINESCENCE, que iguala el tono, afina los poros y tiene pequeñas partículas iridiscentes que dan brillo a la tez. El tubo de la foto es una muestra pero todo apunta a que este producto figurará en mi próximo pedido online de farmacia.
4.- DEAD SEA HAND CREAM se vende en las tiendas TIGER. Parece ser que lleva aceites naturales y minerales del Mar Muerto. Pero lo que más me gusta es lo que no lleva, ni parabenos ni perfumes. Esta ausencia de químicos no es nada habitual en las cremas baratas. Me gusta el diseño sencillo del packaging y su tamaño de medio litro, muy práctico para tener siempre a mano en la repisa del baño. Hay unos cuantos productos de esta línea, así que habrá que ir probándolos todos poco a poco.
5.- De pequeña me mordía las uñas con una afición inusitada y cuando dejé de hacerlo, la cosa no mejoró mucho. El estilo de mi manicura se podría definir como "a hachazos", jamás me preocupó el tema. Hasta que mi hermana tomó cartas en el asunto y se ofreció a pintarme las uñas casa semana como regalo de cumpleaños. Quién me ha visto y quién me ve... ahora me levanto cada viernes pensando qué color voy a elegir. Mis favoritos son los de la firma norteamericana ESSIE, que además de ofrecer una gama inmensa de colorido garantizan una durabilidad más que aceptable. Los de la foto son las referencias WATERMELON y PLAY DATE. 
6.- Por muy bueno que sea el esmalte a esta alturas ya todas sabemos que hay que utilizar una buena base para proteger las uñas y ayudar a que el esmalte se conserve intacto más tiempo. Para eso confío también en ESSIE, yo utilizo la GROW FASTER BASE COAT y os aseguro que funciona. Probad a aplicarlo sobre una uña que esté un poco rota y veréis cómo la sella de inmediato para que puedas pintar encima sin que se note ni se agriete.
7.- Y para cerrar el tema de la manicura, yo me he pasado al QUITAESMALTES SIN ACETONA MARIONNAUD. Puede que no resulte tan efectivo como el tradicional porque es algo más suave, pero seguro que tus uñas te agradecen librarse de la agresión de la acetona. 
8.-En lo que la paleta de color se refiere aún no he encontrado un maquillaje que iguale a los de MAC. Ya hace algunos años que utilizo su corrector de ojeras, pero de un tiempo a esta parte me he aficionado a su versión mejorada, el MINERALIZE CONCEALER. Es más fluido que el Select Moisturecover que utilizaba antes, se aplica con un pincel y consigue un efecto más natural. El tono NW20 se funde perfectamente con el color de mi piel. Es el segundo más clarito de la gama "neutral warm", justo después del NW15 que fabrican especialmente para las geishas y la novia de Drácula.
Espero que hayáis sacado provecho de este repaso de mis nuevos potingues y os pido disculpas por la horrorosa cenefa de mi baño. Si sirve de disculpa ¡venía con la casa!

jueves, 26 de febrero de 2015

En mi humilde opinión: cosmética (III)

De sobra sabéis que no soy de esas bloggers apañás que lo mismo te explican una receta de cupcakes que una mascarilla casera. Vamos, que no soy Isasaweis, pero tengo mis truquitos y recomendaciones. Estos son algunos de los clásicos y novedades, algunas descubiertas en mi última aventura americana, que pueblan últimamente mi neceser:
1.-Hidratante corporal ST. IVES SKIN RENEWING. Esta línea de cosmética se vende en droguerías como Duane Reade o Wallgreens en todo Estados Unidos, donde yo me puedo pasar horas curioseando. Hay varios tipos, pero la más codiciada es la COLLAGEN ELASTIN. Cuando cruzo el charco aprovecho para comprar unas cuantas para que me duren todo el invierno.
2.- Estaba un poco harta de oír las excelencias de los productos a base aceite de argán para luego descubrir que su contenido real era meramente testimonial. Así que me decidí a empezar a usar ACEITE DE ARGÁN 100% PURO DE SALUVITAL, un producto que hidrata y repara cuerpo, rostro y cabello. Lo podéis encontrar en farmacias y sólo tiene un defecto, que huele regular.
3.-Otra maravilla ultramarina son los JABONES DE BARR CO; me los compraría sólo por esa tipografía tan bonita del envoltorio, pero además son totalmente ecológicos, sin parabenos  y aptos para pieles sensibles, tanto para el rostro como para el cuerpo. Éste es de berros y menta, pero hay muchos más. Se venden en Anthropologie, una de esas tiendas que te absorben y donde te lo comprarías todo, o mejor aún, te quedarías a vivir.
4.-Ya llevo casi dos años utilizando un contorno de ojos de esta marca, así que me decidí a probar también una hidratante facial de SINGULADERM, la XPERT RADIANT. Y tampoco me ha defraudado, tiene protección solar SPF20, que para mí es fundamental y lo más importante, efecto iluminador y unificador del tono de la piel, hoy en día no le pido más a una crema... Aprovecho para recomendar a las excépticas que os acerquéis a vuestra farmacia de confianza, seguro que encierra muchos tesoros. Los cosméticos de perfumería de alta gama no siempre son los mejores ni los más adecuados para nuestra piel y son muchísimo más caros.
5.-¿Sabéis cómo se dice "pasarse la seda dental" en inglés? Flossing. ¿Y en español?... Ahí quería llegar, ni se dice ni se hace porque es una de nuestras asignaturas pendientes. Os chocará ver la CINTA DENTAL VITIS entre estos productos de belleza, pero os invito a que os fijéis en la sonrisa de una persona con problemas periodontales, os aseguro que no es nada bonita. Niños, hay que cuidarse no sólo los dientes, si no también las encías. Yo siempre utilizo ésta que es plana, no en forma de cordón, y encerada para que no se deshilache.
6.- Si tenéis el pelo rizado, coincidiréis conmigo en que la espuma de peinado es uno de los grandes inventos del siglo XX. Para las que os gustan estas texturas, os recomiendo RENÉ FURTERER VOLUMEA, con extracto de algarroba, no engrasa el cabello, no lo apelmaza y como su propio nombre indica, da volumen. Para mí era lo más de lo más hasta que la abandoné por completo al descubrir el siguiente producto.
7.- Un buen día cayó en mis manos una muestra de  ALTERNA BAMBOO STYLE BOHO WAVES, una bruma de peinado que contiene extracto de yucca y bambú. El resultado es el que promete su nombre, unas ondas sueltas, ligeras y muy naturales, como si acabases de bañarte en el mar. O sea, que me encantó, pero no lo encontraba a la venta en ningún sitio, sólo a través de internet y a precios astronómicos. Supuse que en Nueva York encontraría productos de la casa Alterna en cualquier tienda, pero me costó lo mío localizar una perfumería que lo vendiese. Por fin pude reponer stock en Ulta, Chicago. 

De paso me compré también la línea BAMBOO BEACH OCEAN WAVES, muy similar pero con protección solar; y ya que estaba me traje un producto muy parecido para comparar, el SURF SPRAY de BUMBLE AND BUMBLE, también muy recomendable aunque algo más caro.

(continuará)