lunes, 5 de diciembre de 2016

Santa y Señora

A mí me pasa igualito que a Oscar Wilde, que puedo resistirme a todo menos a la tentación. Y así me va, que soy la clienta del mes de Visa y mis ahorrillos más que colchón son un jergón de paja.
Pero es que cuando voy a Madrid y me doy una vuelta por el Rastro cualquier domingo, si veo cosas tan bonitas en un escaparate, cómo no voy a entrar... Sería un pecado.
Gracias a este reclamo conocí Santa y Señora, un local con escaso año y medio de andadura ubicado en la salida de artistas del antiguo Teatro Novedades, considerado uno de los más bellos de Madrid hasta su trágica destrucción por un incendio en 1928.
Y digo trágica no sólo porque se perdiese un inmueble singular, si no porque la cifra de muertos llegó a ochenta, vamos, que no quedó ni el apuntador. (Perdona, me cuesta resistirme a un chiste macabro).
Aunque el Novedades ya es historia, te gustará saber que Santa y Señora ha recogido el testigo y que allí tienen lugar representaciones teatrales y otros eventos de lo más variopinto. Puedes conseguir entradas en Atrápalo
El resto del tiempo funciona como una tienda normal, que no corriente, donde puedes encontrar figuritas, cuadros y espejos antiguos, porcelana, ropa vintage y hasta sevillanas de las que se ponían sobre la tele cuando yo era pequeña y la tele grande como una mesa camilla.
Los objetos modernos comparten espacio en perfecta armonía con todas estas reliquias del pasado, de hecho cuesta distinguir lo nuevo de lo viejo en este batiburrillo encantador que ofrece Santa y Señora.
Sin duda la obra de Visual Shopper, seudónimo tras el que se oculta el diseñador gráfico y escaparatista Andrés J. Blázquez, juega un papel protagonista en el catálogo de la tienda.
Blázquez ha creado su propio universo estético de objetos curiosos, como los collages de popklóricas que fusionan iconos pop con artistas de la España cañí o marineritos tatuados confeccionados a partir de una simple figurita de madera articulada de las que utilizan como modelo los estudiantes de dibujo.
En el centro de ese universo se encuentran las cabezas de maniquí intervenidas. Visual shopper dota de personalidad propia a los bustos de fibra de vidrio que vemos en cualquier escaparate como soporte  de sombreros o bisutería.
Un poco de pintura, unas pestañas postizas y la magia de este artista las convierten en Liza Minelli, Esther Williams o Josephine Baker. Por obra y gracia de Blázquez estas chicas cobran vida y rompen el molde en el que un día fueron fabricadas en serie.
Con tanto arte como se respira en Santa y Señora ya te imaginarás que no una no se pude ir con las manos vacías. De hecho, como las novias, me compré algo nuevo y algo viejo que paso a mostrarte a continuación:
Un despertador de cuerda de los sesenta-setenta que no puede ser más analógico, hay que darle cuerda y cambiar la fecha a mano y emite un tic-tac que se oye desde la calle, aun así me encanta.
Y por supuesto, esta cabecita que me trae de ídem, Kiki de Andrés J. Blazquez. Nada más llegar a mi casa esta señora ya se ha ganado un puesto en el rincón de los trofeos de mi salón junto algunas de mis cosas favoritas.
SANTA Y SEÑORA
Calle Santa Ana,6
Madrid

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te parece?